ASERTIVIDAD

En medio de tantos desafíos que la vida moderna nos presenta, ¿qué es lo que lleva a muchas personas a huir en vez de resolver sus problemas? ¿Qué és lo que hace que muchas personas digan «sí» cuando lo que les pasa por la cabeza es un rotundo «no»? ¿Qué es lo que impide a muchos a tener una comunicación positiva con los demás? ¿Por qué la gente invade los espacios de los otros entre sí creando conflictos?

Una respuesta a todo esto es el miedo a la pérdida, que puede ser el miedo a perder: el amor de la otra persona, el empleo, la aprobación social, miedo a la exclusión o a ser humillado. Esto paraliza, desalienta y trae sufrimiento.

Uno vive con este mecanismo de defensa falsa y se olvida de que el grado de riesgo de pérdida es directamente proporcional a su grado de autoestima y autovaloración. Con una alta autoestima y confianza en sí mismo, nada de esto tiene sentido, nos damos cuenta de que el miedo es irracional y puede superarse.

Para poder resolver estos problemas en nuestra vida cotidiana tenemos que tener conductas más asertivas. Entonces, ¿qué es la asertividad?

La palabra asertividad proviene de «ASERO», que significa afirmar. Pero atención: afirmar no es siempre tener razón. Por lo tanto, no se trata de acertar sinó de ser firme y afirmar. El espacio vital es el espacio mínimo requerido para hacerme sentir feliz. Así el espacio vital significa cualquiera de nuestros espacios: físicos, mentales o emocionales.

La asertividad es el arte de la defensa de mi espacio vital sin recular, sin renunciar a mí mismo, y sin perjudicar o hacer renunciar a la otra persona. La asertividad es ser claro y firme sin ser agresivo o dominante.

Ser asertivo es confrontar, «colocarse cara a cara» a con las personas y situaciones difíciles con el fin de eliminar los problemas e encontrar  la solución.

Para saber cuando no estás siendo firme, mira tus actitudes y acciones, tú no eres asertivo cuando:

1.Frente a alguien sobre un tema en particular te sientes avergonzado;

2.Pierdes la cabeza cuando se enfrentan a ti con sarcasmo o crítica de cualquier tipo;

3.Pierdes los estribos con facilidad frente a situaciones embarazosas;

4.En lugar de resolver directamente los problemas, comienzas a juzgar y a culpar a los demás;

5.No estás seguro de qué pensar ni quieres exponer tus sentimientos;

6.Por querer complacer a todos, eres injusto contigo mismo;

7.Esperas que la gente adivine lo que en verdad quieres;

8.Rehuyes cuestiones relacionadas con la confrontación con los demás;

9.Sólo aceptas tu punto de vista y pierdes el respeto por los demás;

10.Pierdes la paciencia y no aceptas las diferencias;

11.No hablas lo que quiere decir y esperas que los demás entiendan por tu ceño;

12.Eres indirecto y haces «agudas observaciones» o manifestación de impaciencia;

13.Utilizas el lenguaje corporal para hacerte entender;

14.Pasas para atacar o señalar con el dedo a los demás;

15.No sabes decir que no pero no mantienes los compromisos;

16.Recuerda que no estás firme cuando tomas estas actitudes y acciones que son ineficaces, causan problemas y sufrimientos para tus relaciones, para tu vida. Para ordenar todo, sé más asertivo.

Estás siendo asertivo cuando:

1.Enfrentas a alguien sobre un problema particular que debe ser resuelto sin vergüenza, después de todo, los problemas deben ser resueltos, porque sinó crecen.

2.Permaneces tranquilo y confiado, incluso cuando se enfrentan con sarcasmo o crítica de cualquier tipo, esto no es nada más que la opinión de los demás.

3.Te mantienes en calma frente a situaciones embarazosas, a veces incluso podemos reírnos de nosotros mismos.

4.Tratas de abordar los problemas de forma directa, sin juzgar ni culpar a los demás y a ti mismo, el juicio y la culpa solamente obstaculizan.

5.Te sientes a gusto cuando busca los ojos de los otros  y viceversa, los ojos son las ventanas del alma.

6.Estás bien con lo que quieres y así lo dices, exponiendo tus sentimientos, sabiendo que no eres el único que tiene sus derechos.

7.Sabes que es más importante ser justo contigo mismo que con ganas de complacer a todos.

8.Hablas de lo que quieres y no esperas que la gente adivine, traes claridad, lucidez, sabiduría y buena comunicación.

9.Satisfactoriamente resuelves los problemas relacionados con la confrontación con los demás. No hay sentimientos de presas que pueden convertir la angustia profunda, que con el tiempo puede llegar a ser casi abismos infranqueables.

10.Afirmas tu punto de vista con respeto a los demás; puedes tener diferentes opiniones, y el otro también, por eso utilizas el diálogo.

11.Eres paciente y sabes que las personas son diferentes; que no piensan como tú, tienen creencias, valores y diferentes historias.

12.Hablas lo que quieres devir y no esperas que otros entienden por tu cara cerrada, esto sólo perjudica la comunicación y crea malentendidos.

13.Eres directo y no haces «observaciones agudas» o manifestación de impaciencia; que sólo obstaculizan las relaciones, y son una manera ineficaz de expresión.

14.Sabes que hablar es mejor que usar el lenguaje corporal para entendernos, no es lo que se diga, sinó cómo se dice.

15.Sabes que agrediendo o señalando con el dedo a los demás es la peor manera de hacerse entender, la mejor manera es el diálogo, teniendo una conversación franca y madura.

16.Sabes que es y no es no hay, distinguiendo el momento de utilizarlos;

Una característica de la persona asertiva es que ella se siente bien cuando dice SÍ y cuando dice NO. Estás siendo asertiva cuando dices «no» cuando quieres decir «no» y dices «sí» cuando quieres decir «sí» a cualquier situación o persona. La asertividad es afirmar quién eres, de manera clara, afirmando tu autoestima, teniendo la conversación en el lugar correcto, haciendo lo correcto, aunque a veces le parezca mal a algunas personas.

La base de la conducta asertiva está en su autoestima y su auto-conocimiento. Con estos ingredientes nos damos cuenta cuando estamos o no siendo honestos con nosotros mismos y con los demás, y haciendo lo que se tiene que hacer.

Eso depende de querer ser más real y presente para nuestros deseos, sentimientos y pensamientos en nuestro coraje y determinación para perseguir nuestro propio espacio para ser nosotros mismos.

Por lo tanto, podemos tomar una posición firme para defender nuestros derechos, estableciendo límites y expresando nuestra voluntad de una manera respetuosa y flexible, como una persona asertiva sabe que nada es definitivo y sabe que no necesita golpear nunca, ni dar satisfacción a todos, por todo.

Tomar una decisión no significa necesariamente que sea definitiva o está permanentemente bien, todo puede cambiar cuando se busca mejorar.

¿Te has dado cuenta de lo mucho que la asertividad falta en tu vida hoy?

Como Martin Luther King dijo:

«Lo que preocupa no es el grito de los violentos ni de los corruptos ni de los deshonestos, ni de los sin-carácter ni de los falta de ética.

Lo que más preocupa es el silencio de los buenos».
Ser asertivo es estar tranquilo sin ser pasivo. Lucha por tu derecho a ser uno mismo. La capacidad está dentro de ti. ¡Estate abierto! ¡Se libre! ¡Se firme! ¡Se un líder!.

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